jueves, 28 de abril de 2011

"QUIERO DARLE A LA GENTE LA MISMA OPORTUNIDAD QUE A MÍ ME DIERON"

Por: Jennifer Llanos

- Después de 25 años, de estudio y trabajo, es considerado uno de los empresarios más importantes de Moscú.

 Pocos son los recuerdos que tiene César Adolfo Pérez del 14 de septiembre de 1985. Ese cálido día partió de Ibagué, su ciudad natal, en un avión rumbo a Rusia, país donde cumpliría más de lo que había soñado y al que llegó gracias a una beca que definió su destino.

Este hombre, entonces de 20 años, es el séptimo hijo de don Israel Pérez, quien falleció hace cinco, y de doña Dolly María Ramírez. Ellos, como la mayoría de los padres, intentaron darle lo mejor a sus hijos a pesar de las dificultades económicas.

El espíritu emprendedor de César lo hizo buscar mucho más, “porque yo sabía que no podía sacar adelante una carrera profesional en Colombia. La beca era un reto personal para mí”, aseguró.

Pérez recuerda que en 1984, cuando aplicó para una beca en la antigua Unión Soviética, su futuro se decidió al ser admitido. Pero su sueño fue truncado porque no contó con el dinero para los pasajes. La beca se perdió y en Bogotá tuvo que darle espera a sus proyectos académicos.

Con determinación César buscó cómo subsidiarse. Se empleó en el banco Ganadero Sucursal Indumil, donde hacía labores varias y nuevamente se presentó al programa de becas. La ganó y pudo concretar su viaje. “Me retiré del banco y con la liquidación y el dinero que ahorré pude comprar los pasajes para Rusia”.

HACIA UN FUTURO MEJOR

El viaje desde Bogotá a Rusia duró tres días, con una escala en Milán, Italia. Todo era diferente a Colombia, “las personas se quitaban los zapatos y comían con la mano en el avión”.

Llegaron a Rusia y durante dos días estuvo comiendo solo manzanas. De allí fueron trasladados en tren a Baku, Azerbaiyán, y a cada uno les dieron cuatro rublos. Allí duró dos años y medio estudiando geología de minerales con master en búsqueda y prospección de yacimientos minerales.

Después de esos dos años y medio lo trasladaron a Moscú, donde estudió en el Instituto de Geología de Moscú, Emgri. Entre números y letras conoció a la que ahora es su esposa, Tatiana Talpykina, una moscovita con quien, después de terminar sus estudios, se casó en 1993 y tuvieron dos hijos, Daniel Leonardo y Nicole Stefany, ahora de 17 y 13 años, respectivamente.

César recuerda que “un amigo tenía una empresa turística y me tocó trabajar como traductor de italiano a ruso. No sabía ese idioma, pero por grupo me pagaban 30 dólares, los cuales me servían para mantener a mi familia”.

Al cabo de un año pudo ahorrar el capital para montar la empresa Aldani Flowers, la llamó así por su hijo, y empezó a importar rosas colombianas y de otros países.

Ahora, 26 años después, César Adolfo es uno de los más importantes empresarios de Moscú (Rusia). Es el dueño de Aldani Flowers Russia, compañía importadora de flores Colombianas y otros países, el subgerente y copropietario de "Air Taxi Service" asociado al consorcio estatal Ruso "Helicopteros de Rusia" empresa que fabrica helicópteros y diseña Salones VIP para Helicópteros de Fabricación Rusa entre ellos Mi-17(171,172), Ka- 32,Ka-226T que son comprados y explotados en todos los continentes, Colombia cuenta con mas de 30 naves de fabricación Rusa.

NO SE HA OLVIDADO DE SU PAÍS

El ibaguereño es también responsable de que varios colombianos estén en territorio ruso estudiando con el apoyo de las becas que otorga la Asociación Mundial de profesionales egresados de centros docentes de la Ex-URSS y Rusia (INCORVUZ) de la cual es miembro de la junta directiva y director encargado de Latinoamérica y el Caribe, miembro del "International Fund of Businessmen" perteneciente a la Alcaldía y el Gobierno de Moscu, de la cual es el director de Programas Internacionales para América Latina.

Desde 1997 decidió comprometerse con los colombianos y empezó a traer una posibilidad de estudio en el exterior. Para eso, ha firmado convenios con las alcaldías de Ibagué, Gobernación del Tolima, algunos municipios del Huila, Meta, entre otros.

“Tengo una obligación con la gente, quiero darle la misma oportunidad que a mí me dieron”, afirma Pérez.

Como Director del Programa de Becas para América Latina, Pérez se esmera porque la mayoría de los subsidios sean otorgados en el país. Aunque en muchas de las ocasiones se ha desilusionado porque estas oportunidades se pierden por el poco esmero de los alcaldes por sus regiones. 

“Es muy triste ver que esas becas se pierdan porque sus Alcaldes que son los que tienen que firmar los convenios con la Alcaldía de Moscú o INCORVUZ no hacen nada para generar internacionalización e intercambio”, concluyó el ibaguereño.

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